lunes, 28 de marzo de 2011

Desmembrada

En mi afán de volcar todo lo experimentado, en medio de mi incontinente ansiedad, no fui capáz de advertir que por más fotos que hubiera sacado, por más videos que hubiese grabado, de ninguna manera podría plasmar en un tiempo "bloguero" lo que necesitaba. Así que, de ahora en más, no intentaré ser prolija ni obediente. De ahora en más encontrarán rastros de mi viaje por cualquier parte. Lo demás, queda a su libre asociación.



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Es lo bueno de tener un Blog... una hace lo que se le canta. Y a veces, las palabras sobran.

La vida es un carnaval...





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El carnaval en el Norte es el momento donde se pone en práctica la igualdad, donde no hay diferencias de clases ni de procedencias, donde se da rienda suelta al desenfreno y a la alegría. La bebida corre a mares por donde uno quiera que vaya y el talco y la espuma son, sin dudas, los protagonistas principales. No es posible andar por las calles sin recibir el entalque correspondiente. Desde la mañana a la noche, suben y bajan los diablos con sus músicos, correteando por las calles e invitando a bailar y a compartir el trago a todo el que se cruce.
Todo es fiesta.

viernes, 25 de marzo de 2011

Comienza el viaje...

Hola a tod@s. No es que esté remoloneando. Es que un viaje de 16 días, recorriendo dos de las ciudades más bellas y representativas de nuestro país no es tarea fácil de plasmar. Sobre todo si los días en cuestión han sido atravesados por la festividad más importante de la zona: el Carnaval.
Nosotr@s, l@s capitalin@s, disfrutamos de esas fechas (a partir de este gobierno) como un simple feriado largo, a lo sumo, alguno que otro se habrá acercado a uno de los "corsos" barriales. Pero en el Norte de nuestro país, la cosa va mucho más allá de eso. Es una religión.
Como siempre todo está teñido del cristal con que se vea, yo les recuerdo una vez más que todo lo que de aquí en más voy a mostrar y a decir, es tan solo mi visión de las cosas. Acá no hay datos específicos ni referencias excactas. Es sólo mi viaje.


Salí de retiro rumbo a la provincia de Jujuy el 4 de marzo, víspera de carnaval. Llegué a una ciudad desierta, callada y gris, suponiendo que así sería normalmente y aquí está la prueba.
Mas, no resultó tan así...


Al día siguiente de llegar, tomamos (mi compañera y yo) un micro rumbo al pueblo de Tilcara... y allí la cosa cambió... como se puede observar.

El carnaval ocupa las 24 horas del día. si un@ sale a la calle, está dispuest@ a participar del entalcamiento, la lluvia de espuma y el baile de arriba a abajo.

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Así es en Tilcara, Purmamarca, Humahuaca, la Quiaca y Villazón (Bolivia). Les dejo para ir arrimando el bochín un videíto filmado en Humahuaca. Disfrútenlo hasta la próxima entrega.

lunes, 21 de marzo de 2011


Punto y a Parte.

Lunes 21 de Marzo.

Vuelvo a mi ciudad, a mi casa y a mis costumbres, aunque aún no las halle.
Mi viaje  por el Norte de nuestro país ha marcado un hito en mi vida (tal vez tardíamente, para el parámetro común), pero a su justo tiempo para mí.

Tengo mucho para contar y para mostrar, pero antes que nada, quiero, necesito y debo decir que me siento feliz de volver. Volver a mis gatos, a mis amigos y mi familia tan extrañada... y a mi hogar... nada más hermoso que volver al hogar.

Ví paisajes maravillosos, difíciles, casi imposibles de reproducir en fotografías o videos. Inabarcabes e incontables. Hay que estar para sentir. Pero de alguna manera trataré, en lo sucesivo, de ir plasmando lo que traigo marcado a fuego y música, encalvado en el alma.

Tengan paciencia y consideración... acá no hay compaginación ni sabiduría. Hay sólo una mujer que viajó. y no sólo viajó, sino que fue atravesada por sucesos fuera de lo común, tales como el tsunami que azotó a Japón, los derrumbes de montañas en nuestro Norte y las elecciones de gobernador en nuestra provincia de Catamarca... ufff...






miércoles, 2 de marzo de 2011

Mujer mirando al Norte

La serenidad que otorga aprender a ahorrar palabras es impagable. Y a estas alturas, en mi caso, no es cuestión de atribuírlo, como me ha sucedido toda la vida, al archi escuchado "ya vas a aprender, cuando seas grande", porque hace rato que crucé la barrera del "ser grande". Y dicho sea de paso, se vuelve a confirmar aquello de que la madurez nada tiene que ver con la edad.
Hace tiempo que dejé de escribir con esa compulsión tan mía para todo (que dejé de ser tan compulsiva, bah) y ya no siento la presión de tener que encontrar las palabras. Ellas me vienen a buscar y me invitan amablemente a sentarme aquí a dejarlas fluir sólo cuando de verdad hay algo para decir. Un verdadero placer.


A propósito de ello, como toda acción conlleva una reacción (quedarse quieto también es una "acción"), se sucedieron una cantidad de acontecimientos derivados. Como por ejemplo, y casi por lógica, el desarrollo de la escucha y la reflexión, dos tesoros invalorables a la hora de "ahorrar" un montón de cosas. Salud ante todo.


Claro que no puedo renegar de todo lo dicho y escrito a través de estas milhojas, no está bueno renegar de la propia historia, de la memoria y el registro de las contenidos y manifestaciones por las que se ha pasado. Pero entiendo que sí está bueno el aire que corre entre pensamiento y pensamiento. Y en este medio se hace más notorio, puesto que si se postea demasiado, lo más seguro es que muchos lectores, los menos asiduos, se pierdan de un montón de cosas, alguna de las cuales tal vez les hubiese gustado leer ó ver ó escuchar.


Claro que esta serenidad no se hubiera conseguido si antes no hubiese habido vorágine y tormenta. Y tampoco es cuestión de desmerecer la mirada desde allí. Todo es parte y las partes son el Todo. 
En definitiva, lo que importa es el paso hacia otro lugar, que puede estar detrás o a un lado, o adelante o tal vez más adentro. Quién sabe?


En definitiva, importante es que casi convergiendo con esas líneas, termina mi eterno "año" laboral y me encamino hacia la serenidad del Norte, a renovar mi fuerza y mejorar mi claridad. Me voy a tratar de aprehender un poco de la serenidad de nuestros pueblos originarios. Intuyo que será un  aporte de valor incalculable para mi eterna búsqueda de mejorar. 
Así que l@s dejo a su aire por un rato.


Hasta la vuelta y... tengan buena vida... Amen!