sábado, 12 de diciembre de 2009

Este Año

Estático. Detenido. Cerrado, todo cerrado, guardado bajo láminas de sombras. A oscuras. En absoluto silencio. Pero en nada se percibe la calma, no. Por el contrario, una especie de ansiedad se va tornando insoportable, como una añoranza vieja, como una noche de calor agobiante.

Vueltas y vueltas, un intento tras otro y nada. La quietud que hace pensar en la muerte y otra vez el silencio, y el tiempo, el tiempo que se engulle los contornos cada vez más estrechos de la cama.

Entonces, resistiendo a la tentación del olvido, de la resignación y el fracaso, pego el salto y abro mi computadora. Desde la página en blanco se trepan por mis dedos los lirios y las carreteras, los sueños de cuando soñaba y los que tengo despierta, la cal, la arena, la complicidad del sonido de las teclas hermosamente armonioso y esta paz que me devuelve poner la palabra afuera.

Este ha sido un año realmente importante. Como siempre, pasaron cosas buenas y malas, pero yo estoy realmente conmovida por el alcance y la dimensión, la velocidad y la profundidad de los acontecimientos acaecidos.

Tengo la sensación de haber atravesado una especie de “Tunel del Tiempo” donde empecé el año reencontrándome con el amor de “mis” vidas, mientras iba y venía a otras épocas a arreglar asuntos pendientes con otras gentes… y los arreglé. Aprendí sobre mí, sobre el amor, sobre la libertad y sobre el respeto. Ví materializar sueños de fe, de esfuerzo y de amor también. Y tomé decisiones dolorosas a favor del Amor.

Lo mejor que me deja este año es que estuvo de punta a punta ocupado por el AMOR, más allá de sus formas, sus implicancias, sus trámites y sus estados.

No es un mal comienzo para ser la primera vez en mis 44.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Inaugurando Pasos



Siempre me ocurre que todo me remite a la música.
Esa vez, a penas conocí a aquella mujer con tanta fuerza, con tanta vida y tantas ganas, me vino esta canción a la boca y se la regalé. Hoy, que ella está haciendo realidad un sueño, brindo por su felicidad y su valentía.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Marcha 2009



Cuando tomé esta foto, hace muchos años, durante aquella marcha de la resistencia, no pensé que cuando la viera, una vez revelada (porque la saqué con mi pentax mecánica) nunca más la dejaría de mirar de vez en cuando para no olvidar que resistir no es odiar, que todo lo que termina, vuelve a comenzar, que el dolor más grande puede devenir en belleza y que de alguna u otra manera, la historia se ira repitiendo como en el lema:
PRESENTES!...AHORA...Y SIEMPRE!

lunes, 7 de diciembre de 2009

domingo, 6 de diciembre de 2009

Así No

Es que... de verdad... a veces me siento caminando sobre un hilo tan delgado... Y no es miedo a la locura, no. Ya he dicho mil veces que no está loco quien quiere, sino quien puede. Es esta especie de impotencia, mezclada con bronca, con asombro, con dolor.
Y no, no es verdad que yo también esté anestesiada. De ninguna manera. Es sólo que a veces me quedo tiesa ante tanta violencia, ante tanto odio, ante tanta vergüenza. Y no quiero ser una más. Me niego a participar de la puteada anónima, del maltrato al que me siento sometida, no quiero devolver la misma moneda.
Debe haber algo mejor que pueda hacerse. Y después de todo, si el imbécil de la parada piensa que el cartonero está mejor que él... pobre tipo! ¿qué se le puede decir que vaya a poder entender?

sábado, 5 de diciembre de 2009

Anestesia General


Como eternizados en un post operatorio, bajo los efectos de una anestesia potente, discurrimos por los días haciendo y diciendo sin detenernos a medir la implicancia ni el alcance de nuestras acciones y nuestros dichos.


Todo es culpa del "otro", lo único importante "soy yo" y lo demás... simplemente, no importa. Cuando no es motivo de ensañamiento o de crítica gratuita al sólo efecto de descargar las propias frustraciones.

Ayer, en la parada del colectivo, había un carro enorme de cartoneros que hacían su ritual de las ocho de la noche, abriendo las bolsas de basura y recolectando todo aquello que pudiera servirles para luego venderlo. (Noté que después de terminar con cada una, volvían a cerrarla prolijamente) y detrás mío, un señor, muy suelto, le comenta a su acompañante:- "estos sí que la hicieron bien... sabés cuanto levantan con eso?, como tres lucas por mes!... al final la pasan mejor que yo!"...

Y saben qué?... lo peor de todo es que yo no me dí vuelta a decirle nada. Yo también estoy bajo anestesia.

martes, 1 de diciembre de 2009

Introducción al Respeto


Antes que este tiempo se volviera así de loco hubo muchas primaveras y muchos inviernos con sus flores y sus heladas y a ningún chino se le había ocurrido ver qué pasaba si alteraba la densidad o cuaquier otra cualidad del cielo. Es más, alguno de sus ancestros debe haber sido quien nos instruyó sobre lo peligroso que resultaría hacerlo.

Antes de que la lengua castellana se llenara de vicios y desvirtudes y se vendiera por un par de coronas, la palabra significaba y simbolizaba. Y no daba igual expresarse bien que expresarse mal, porque la palabra es una vía de comunicación. Y la lengua castellana goza del tremendo privilegio de tener casi tantas palabras como sustantivos, verbos, adjetivos y todo lo que se pueda precisar para expresarse con claridad casi exactamente.

Antes de ser adultos fuimos niños y como tales, pasamos por ese maravilloso tiempo de "locura" donde todos los canales están abiertos y la percepción, la imaginación, la espontaneidad y la creatividad brotan como de un manatial inagotable con una fluidez y una frescura irrepetibles, pero que quedan registradas en alguna parte de la memoria de nuestros cuerpos.

Que nadie se deje llamar "loco" sólo porque tiene buena memoria.




lunes, 30 de noviembre de 2009

Viaje de Ida


Este fin de semana hice un viaje relámpago a Gualeguaychú. A un sitio precioso, verde y tranquilo, donde conocí personas cálidas, con sonrisas y tiempo para regalar y compartir.

La lluvia no faltó a la cita, como es su costumbre ultimamente, pero no logró empañar tampoco esta vez la alegría del encuentro.

Mi alma se alimentó del aire y la tierra que tanta falta le hacen aquí, en esta ciudad, y cuerpo se relajó en aguas termales y decansó plácidamente por la noche.

Quizá a penas un poco de tanta armonía resaltó, por oposición, y como suele suceder a menudo, todos mis deseos incumplidos, mis necesidades postergadas, mi desorden de prioridades.
No pude más que enfrentarme a la simple realidad de que a veces es uno el que elige hacer de su vida una pena o una alegría.

Fue un viaje de ida.


miércoles, 25 de noviembre de 2009

martes, 24 de noviembre de 2009

Un ratito Más

Comienzos y finales y otra vez comienzos.
Proyectos que parecen lejanos y que un buen día saltan del calendario.
Palabras que dibujan ideas que a su vez generan acciones. Acciones que aunan voluntades, criterios, realidades.
Soñamos que viajamos livianos, desplegando nuestras alas atravesando el viento y al despertar, las pantuflas al lado de la cama, nos devuelven a la tierra. Pero quizá en algún rincón del cuarto, si miramos con detenimiento, descubramos una pluma que nos confirme el vuelo.
Nada "Es" sino en nuestra capacidad de apasionarnos y creer: de creer en uno mismo y en el deseo sin perder la capacidad de asombro, la poesía, la creatividad, la espontaneidad, la sinceridad y las ganas de hacerlo bien.
Yo sigo creyendo. Yo sigo soñando. Por eso, cuando se hace tarde y creo que ya no voy a poder escribir nada, voy a la cocina, arreglo el mate y me quedo un ratito más.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El día después


Y todo salió como debía.

Los Dioses se encargaron de lo suyo y detuvieron el llanto del cielo para dejar paso a las risas que ameritaban ser las reinas de la noche; una en cada boca de las protagonistas y montones en cadena de todos los que estábamos allí para festejar con ellas su alegría.

Todos los demás nos ocupamos de lo nuestro y... bailamos y nos divertimos y comimos, charlamos y bebimos y aquello fue como ellas lo habían soñado. Nadie faltó a la cita y como diría Girondo... "todo era amor". Una catarata de Amor.

Hace un rato recibí una mail de agradecimiento de parte de ellas. un mail donde nos cuentan cuánto y cómo sienten lo maravilloso que ha sido todo esto. Y yo aún no encuentro las palabras, sigo y sigo escribiendo sin lograr describir mi propia sensación de orgullo, de alegría, de felicidad, de agradecimiento, de paz.

Pero esta vez, lo que yo siento es lo de menos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Catarata de Amor

Hace un tiempito, una amiga me dijo: "si hay amor, todos los obstáculos se superan" y yo le refuté esa frase con tantos y tan sólidos argumentos (cuando no) que terminó pensando que quizá, lo que ella sostenía no era tan así.

Hoy quiero hacer públicas mis disculpas y retractarme de aquel discurso categórico e injusto que largué parcial e infantilmente desde el centro de mi ombligo.
Como siempre, cuando tomo un poco de distancia y analizo el sentido de lo que digo, cuando la realidad cotidiana me vuelve a poner en situaciones de compromiso y esfuerzo que a su vez renuevan mi energía y me hacen sentir parte de un todo, vuelvo a experimentar esa hermosa sensación de estar abrazada, protegida, contenida por una invisible capa de Amor que me hace invencible, fuerte, feliz.

Hasta muy entrada la madrugada estuvimos con los preparativos de la fiesta. La instalación de la carpa, las luces, el sonido, la disposición de las mesas, la decoración. Gente extraña que iba y venía terminando de colocar caños y lonas. Gatitos encerrados en el cuarto para no asustarlos. Y cada uno de los conocidos esperando su turno para hacer lo suyo.
Todos trabajamos, nos ayudamos y fuimos salvando los "obstáculos", mientras masticábamos pizza casi de parados.

En aquella conversación con mi amiga hablábamos específicamente del amor de pareja, pero, en definitiva... no es el Amor, siempre Amor?. No es la confianza, la fe, la sensación de seguridad, la posibilidad de cometer errorres y solucionarlos, no es sino sentirse y ser "con"?

Amor. Mucho Amor.
Allí, anoche, Nadie era decorador. Nadie era sonidista. Nadie era iluminador. Todos las amamos. Y todo quedó precioso. Todo está listo para la fiesta de esta noche.


Y qué podrá hacer un poco de lluvia contra semejante catarata de Amor?

jueves, 19 de noviembre de 2009

Ritos Legales

Como nunca, hace días que no encuentro palabras. Es verdad que tampoco encuentro tiempo para buscarlas, pero ellas tampoco vienen a mí: estamos desencontradas. Pero hoy necesito dejar escrito que esta mañana, en el barrio de Villa Devoto no llovió. Que sólo hubo manojos de arroz y pétalos de rosas, montones de abrazos y de aplausos. Familiares y muchos amigos festejando el compromiso renovado, la unión civil de dos mujeres que se aman desde hace 14 años.

Una de ellas es mi hermana. Un ser al que amo casi como a mí misma. Una persona íntegra, brillante y amorosa. Alguien por quien daría mi vida sin dudarlo.
La otra es alguien a quien conozco desde antes de que ellas mismas se conocieran, alguien a quien ví crecer, construirse a sí misma, y por la que, además de quererla muchísimo, siento un profundo respeto y una gran admiración.

Y podría parecer que poco cambia el hecho de pasar por el CGP y más siendo aún en estas instancias, donde seguimos esperando por la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero sin embargo hoy, cuando observaba a las madres de las protagonistas, me dí cuenta de que finalmente,(y como siempre), lo más importante son los rituales, porque nos vuelven a unir, nos renuevan la fe, la energía y el amor. Aunque después no tengamos demasiadas palabras para poder expresar la transformación que experimentamos al atravesarlos.
Pero... ¿a quién le importan las palabras cuando todo es amor?

sábado, 14 de noviembre de 2009

Ancestros

En alguna parte, detrás de nuestras máscaras, subsiste el gen primitivo y primigenio que manda en nuestras almas. Aunque pretendamos ignorarlo, aunque convengamos tácitamente en que es cómodo, higiénico, práctico y civilizado llevar nuestras vidas organizadamente adaptadas a los diferentes ritmos que hoy nos impone el afuera, todos llevamos tallados a mano alzada los surcos de nuestros ancestros. Y todos, indefectiblemente, tarde o temprano, nos volvemos ellos. Por eso está bien buscarse, por eso está mal venderse, por eso es que nos cuesta tanto reconocernos. Lejos estoy de tener elementos y conocimiento como para hacer un análisis antropológico y tampoco es mi intención hacerlo. Ya he dicho más de una vez que todo lo que escribo es desde mi sentimiento, pero soy una pensadora nata. A veces la observación de las conductas humanas (incluída la mía propia), me lleva a ahondar casi instintivamente sobre cuestiones que a pesar de estar tan arraigadas, como es el caso de nuestros orígenes, los que indudablemente marcan para siempre muchas de nuestras conductas, en general no se toman en cuenta a la hora de los análisis cotidianos. Como si la cosa terminase en nuestra educación, como si la cosa fuese solamente producto de una hipotética familia disfuncional. Como si pudiesemos cargárselo todo a una madre dominante y a un padre ausente. Es probable que la mayoría de nosostros sólo tengamos el registro de las caracrerísticas físicas de las distintas etnias de las que procedemos . Pero...cuánto sabemos de sus características espirituales, de sus habilidades, de su manera de evolucionar?. Cuánto sabemos de lo que de ellas hemos heredado?. Cuánto de ellas aún rigen nuestras pasiones, nuestros impulsos, nuestros valores, nuestras maneras de ver las cosas?.  

En fin, lo que me trajo hasta aquí, fue la simple y recurrente necesidad que compartimos todos cada día: comunicarnos, entendernos un poco más y mejor. Y sentí que está bueno pensar en que si hacemos un viajecito hacia nuestro pueblo interior, quizá rescatemos esa sabiduría ansestral, ese poder desconocido u olvidado que nos permita reconocernos en el otro, juntar los pedacitos y rescatarnos mutuamente de las garras del olvido.


lunes, 9 de noviembre de 2009

Mi Foto


Soy muy vueltera para algunas cosas. Y eso deviene en consecuencias a veces bastante más complejas de lo que en principio hubiese sido ir directo al punto, pero a veces, sin ir tan a lo profundo, simplemente puedo perderme de cosas que están al alcance de mi mano por dudar más de lo debido. Por temor a invadir. Y la fotografía tiene mucho que ver con eso. Pero hay imágenes que seducen tanto que una las persigue hasta que, si tiene suerte, ellas se dejan atrapar en toda su belleza.
Algo así me sucedió con esta foto. Hubo sólo un momento en que hubiese podido tomarla y no dudé.
Al día siguiente, cuando volví a la playa, había una cuadrilla de hombres trabajando, desmontando la desvencijada estructura de palos. A estas alturas, ya no quedaría ningún registro de lo que yo ví si no hubiese vencido mis temores.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Tu Foto



Y volví a quel lugar un día nublado, sin saber muy bien si el recuerdo que guardaba se parecería en algo a lo que encontraría, sin estar demasiado segura de encontrarlo. Pero no hube de caminar demasiado para despejar mis dudas. Al poco rato de caminata, allí estaba, algo más grande de lo que pensaba, bastante más simple, rústica y sin herrajes. Pero otra vez sentí lo mismo que me hizo detenerme frente a ella la primera vez: la ví inexplicablemente bella. Se me antojó el portón de una fortaleza. Y de pronto, nuevamente me vino a la cabeza el libro que estaba leyendo sobre la escritura...

La autora decía en un momento que, cuando uno escribe, llega una instancia en que los eventos reales se empiezan a fundir con los que uno está elaborando para su novela, así que supongo que mi imaginario se disparó hacia el embudo donde todo confluye.

Mi mirada sobre el objeto cobró nuevas dimensiones al haber transcurrido tanto tiempo entre la primera vez que lo ví, cuando mi motivación era casi un impulso emocional, un deseo a tientas y este momento en que la motivación tiene Nombre y Apellido. Y la historia va cobrando otro sentido: un sentido real.

martes, 3 de noviembre de 2009

Más de lo mismo

Mi Mirada

Ví el fuego y las hojas. Ví la madera raída y seca, ví la arena desde el mismo suelo. Y ví el sol bajando sobre los pinos, ví caminos desolados, interminablemente largos y ví el cielo recién baldeado de estrellas y la luna inmensa y ví el mar... el mar que me miró como a una extraña, porque nunca nos gustamos demasiado, ví y sentí mi vida en el viento. Y no me sentí pequeña porque me ví en cada cosa que mis ojos miraban... incluso en el mar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La Convivencia

No me gusta encolumnarme detrás de nada, no tengo ídolos, no me fanatizo, aunque a veces me entusiasme demasiado con algunas cosas.
Puedo ser muy perseverante si tengo claro que me vale la pena y dejar de serlo en el mismo instante en el que algo dejó de interesarme.
En estas vacaciones leí un libro sobre la escritura, donde la autora describe muchas de las sensaciones que experimento cuando me siento aquí, cuando no encuentro como transcribir mis emociones, cuando todo me parece trillado, cuando siento que es un fiasco lo que escribo. Y ella dice algo simple, algo elemental, algo que también se ha dicho de muchas otras maneras muchas veces:
Todos escribimos sobre lo que otros han escrito antes. Y eso me recuerda algo que siempre me dice mi "techista" (mi terapeuta) : la certeza no existe. Hay que aprender a convivir con la incertidumbre, hay que perderle el miedo y tornarla en esperanza. Y eso, creo yo, sólo lo da el ejercicio, así que seguiremos afinando el lápiz y punzando el corazón.

viernes, 23 de octubre de 2009

Bosque Adentro

Me voy. Por un ratito. Me voy a descansar al mismo bosque y al parecer, bajo la misma lluvia, pero esta vez no me importa.

Tampoco me atrevo a decir en voz alta que hubiese preferido que las cosas fuesen diferentes, porque con toda seguridad, y más alla de mi falta de comprensión, ésta es la manera en que deben ser para mi felicidad. Y estoy siendo feliz. Así que sería muy desagradecido de mi parte no disfrutar del devenir de la vida.

Voy a buscar la foto de esa puerta que me quedó velada cuando se me rompió el rollo allá por Febrero. Y por las noches cuando me duerma, voy soñar con lo que tengo y lo que me espera. Y cuando esté despierta voy a extrañar con alegría y a valorar la distancia y a no sentirme vacía.

Voy a escribir en papel, a juntar ramitas, a encender el fuego y a masticar lento. Me voy un ratito al bosque, me voy un rato a caminar por dentro.

martes, 20 de octubre de 2009

El poder de los Objetos

Caminaban en fila india unos detrás de otros , sumidos en un profundo silencio, siguiendo la marca de la huella del que iba delante para no pisar en falso sobre la angosta y ríspida ladera que trepaba la montaña. Cada uno llevaba consigo algún objeto preciado que había elegido de entre sus pertenencias como una especie de amuleto para acompañarlos en aquel viaje que había comenzado hacía ya algún tiempo pero que no sabían bien cuánto iría a durar. Caminaron y subieron paso a paso, huella sobre huella, tendiéndose las manos, durmiendo bajo las estrellas y esperando el amanecer para enrollar sus mantas y seguir caminando. todo en completo silencio; sólo oyendo el canto del viento y de los pájaros, del follaje entre los cuerpos y el crepitar de los fuegos. Todo mientras se iban elevando. Una mañana, al giro de un trecho, se abrió un claro desde donde por primera vez podía apreciarse con cierta claridad lo que habían dejado atrás, debajo, alrededor de ellos. Todos quedaron perplejos ante la magnitud de semejante silencio. Entonces uno se arrodilló en el suelo y con sus manos comenzó a cavar un hoyo donde depositó su amuleto. Los demás observaban mientras iban lentamente buscando entre sus cosas sus propios objetos, los cuales fueron depositando uno a uno al lado del primero. Luego, entre todos, cubrieron el agujero y se quedaron un rato allí de pie, sonriendo. Después, aún sin mediar palabra, emprendieron el viaje de regreso.

lunes, 19 de octubre de 2009

La letra chica


Hay cosas que definitivamente me hacen sentir desesperadamente inútil. Que atentan contra mi paciencia y mi autoestima. Por ejemplo la cantidad de inscripciones que, a diario encuentro frente a mi vista y que cada vez estoy más lejos de poder decifrar. Y aunque le adjudicáramos una parte del problema a mi atismatismo combinado con una dosis perfecta de miopía, esto no debiera representar un problema, ya que uso obedientemente mis lentes recetados. No. La cosa va mucho más allá. La cosa es que al tipo que se le ocurrió diseñar, por ejemplo, la factura del teléfono le importa tres pitos que alguien tenga que cargar en una PC, durante todo el día, los numeritos de cuit casi invisibles que aparecen en ellas. Eso para no hablar de las inscripciones e indicaciones que traen los envases de alimentos y condimentos varios, en letritas diminutas sobre fondos de colores oscuros y brillantes.

Podría enumerar muchas otras cosas que se me ocurren, pero en verdad, me pregunto si es que yo cada vez veo menos claro o si cada vez me quieren confundir más...

viernes, 16 de octubre de 2009

Receta Líquida

Tomar un puñado de versos viejos y ponerlos en agua junto con unas gotitas de jengibre recién rallado. Luego agregarle el tamíz de las lágrimas del invierno después de haberlas maserado bien tapadas en frasco de vidrio- revolver lentamente con cuchara de madera hasta que rompa el hervor. Dejar reducir a fuego moderado de manera que la mezcla comience a ligar sus humores. Cuando comience a tomar ese color característico de la pag 43 del libro de Whitman, apagar el fuego, tapar y dejar reposar toda la noche al sereno.

Estas aguas perfumadas que desde luego pueden derramarse a besos de madera y limón, (aunque algo picantes), tienen el poder de borrar las marcas, cerrar heridas y, como han bebido de las estrellas y reposado en la tierra; pueden también reunir lo que esté lejano, perdido ó extraviado.

También pueden utilizarse en diversos menesteres tales como regar plantas, las que parirán toda clase de flores exóticas y de tamaños inusitados (se recomienda ser cautos en este punto), limpiar la casa de malas energías, usándola para rociarla en los rincones o simplemente para sumergirse en ella durante un largo baño de inmersión del cual se saldrá completamente dispuesto a ir a por todo lo que escueza en el alma.

lunes, 12 de octubre de 2009

Alberto, mi querido Alberto


Yo para verlo pausé cada placa porque pasan bastante rápido y... es sabido que a veces la velocidad hace que se pierda el foco. No se lo pierdan.

viernes, 9 de octubre de 2009

Modificador Directo

A veces, para que el cuerpo se recupere, es necesario reveer un poco lo que hay en la alacena, en la heladera y hasta deshacerse de algunos condimentos y aderezos que estamos acostumbrados a consumir desde siempre, aunque sepamos que muchos de ellos nos hacen daño. El cuerpo es tan generoso que procesa lo mejor que puede todo lo que le metemos y cuando nos pega el grito es porque hace rato viene sufriendo. Y siempre nos avisa: siempre. Y si le damos lo que pide, si nos tomamos el tiempo, el trabajo, el esfuerzo, acabamos por darnos cuenta de que nos estábamos perdiendo lo mismo que pretendemos: sentirnos bien.
Lo mismo pasa con el alma. A veces, para que el alma se recupere, es necesario reveer un poco el pensamiento, el discurso que nos distancia de nuestros verdaderos sentimientos, y usar el pecho como un cuenco donde ligar el verbo con la sustancia, el deseo con el modificador directo. Y dejarnos modificar...desde adentro.
Claro que es más fácil ( y con eso muchos se quedan más que contentos) hacer dieta un par de días que replantearse cuán feliz se quiere ser en la vida.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Giros del Lenguaje


Escarbo en el teclado sin detenerme a pensar. Me sumerjo en la terapia intensiva de la música y nado, nado, nado hacia la siguiente palabra que otra vez me salva la vida.

Repito este ritual una y otra y otra vez para no exorcizar, para no olvidar, para no esconder me.

Busco y rebusco en el fondo las palabras que no están vacías, las que más me duelen, las menos queridas, las que no son bellas ni definitivas.

Es mucho el trabajo cuando el discurso implacable ha sido la única arma durante años, pero ya no tiene caso pretender ser una heroína, la impenetrable coraza ha sido vencida por el mejor de los oponentes y enhorabuena.

Todo el diccionario se revela contra mi inteligencia, se me ríe en la cara y yo, por puro reflejo, sigo acudiendo a él cuando no comprendo y en cambio, me sigue sorprendiendo y van apareciendo otras, unas que ahora sé que no entendía; unas pequeñas, que pasan casi desapercibidas, que no son grandilocuentes, ni temibles, ni agresivas.

Y van emergiendo así de a poco, suavemente consistentes, humildemente claras, verdaderamente amorosas.

Y mientras yo nado, ellas vienen conmigo como un cardúmen de colores tan indescriptible...que me falta tanto para poder contarlo...

domingo, 4 de octubre de 2009

sábado, 3 de octubre de 2009

Mañana Negra

Es la mañana del sábado 3 de Octubre. Una mañana inapropiadamente bella para tanta tristeza, o quizá no, quizá mi torpe naturaleza una vez más no me deje apreciar el regalo que me ofrece la tierra para acompasar las horas, para hacerme a la idea.

Este ha sido un año de mucho aprendizaje, pero el embudo se va cerrando de una manera tan abrupta que me asombra encontrar aún algunas letras. Y ahora se me va mi Negra, se me va mi otra Maestra, mi otra compañera...

Ella no lo sabía, pero yo sentía con ella. Yo aprendí a tener fuerza, a cantar desde el alma, a volver desde arriba, a entender el: ¡"adentro"!. Ella no era mi ejemplo, era mi voz en el tiempo... y me podía estimular.

Hoy estoy muy triste, algo se muere en mí

Mi Negra querida...

viernes, 2 de octubre de 2009

Sobremesa

He vuelto a cocinar para mí. Esta noche dediqué mis manos y mi atención a las cucharas y las hornallas y me he devuelto el gusto, porque para mí siempre es un placer meter las manos en la masa. Pero ultimamente, a la hora de comer, algo sabe distinto, no sé si es que como más apurada o si ya perdió la gracia. Antes lo disfrutaba. O al menos eso creía hasta que me dí cuenta de que solo me conformaba porque estaba sola y me mimaba. Eso hacemos l@s que vivimos sol@s y tratamos de "querernos" un poco. Pero después vino un tiempo en el que mi cocina se pobló de dos y en mi casa se comía en el cuarto, en el living, en el balcón, a todas horas, de todo un poco, se cocinaba a cuatro manos y se comía de boca a boca. Ese tiempo también pasó, pero como nunca nada vuelve a quedar en el mismo sitio, ya no puedo conformarme con mimarme un poco.
Mientras escribo estas líneas pienso... Ahora sé cuánto valoro la comida y qué poco me gusta comer sola.